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27 de octubre de 2009

LA SOLEDAD


De la nada se creó el Universo. De un agujero negro que ya no podía aguantar más la soledad, salió la vida, y aún no ha dejado de expandirse. Aunque esto es sólo una teoría, también en la antigüedad se llegó a pensar, que todo el Universo giraba en torno a la Tierra.

Que tristeza más grande es la soledad, que existiendo millones de vidas humanas, nuestra alma sin compañía se encuentra. ¿Acaso se busca la soledad?, ¿cuántas personas mayores, hay en soledad?

Destruída su vida, hay quienes se pasan las horas, en su interior, su voz le consume el oxígeno que el cerebro no puede digerir, y apenas llegan pensamientos a su alma, que tristemente se aferra al tiempo, para gastar los días que le quedan. Maldita soledad, que en su camino, se enfrenta al amor, ganando en la costa de la esperanza, a quienes en su llanto dejan su corazón. Maldita enfermedad, que mientras más salvajes somos, menos "humanos" quedan en la faz de la caridad.

Por mucha soledad que se tenga, por mucha inquietud negra en la mente, se puede crear vida, se puede llegar a expandirse. No somos el centro del Universo, pero si somos capaces de crear paz, amor y esperanza. Noviembre acecha y sus días se acortan, la soledad se encuentra más cerca. Soledad, la edad del Sol.

26 de octubre de 2009

SOL Y SU ESTANCIA EN LA TIERRA

Vega del Guadalquivir, Cantillana (Sevilla)

El girasol (Helianthus annuus), llamado también en nuestra tierra mirasol, es una planta herbácea de la familia de las asteráceas, cultivada como oleaginosa y ornamental en todo el mundo. También llamada en algunos lugares maravilla, es sin duda una flor especial en cualquier ramo, en cualquier jardín, o en su hábitat artificial.

Es nativo del continente americano, quizás su cultivo se inició en México, hacia el 2.600 A.C. Aztecas e Incas, utilizaban al girasol, como símbolo de deidad del Sol. Su hermosura en floración y su comportamiento ante el Sol son únicos. Desde el inicio de la mañana con la salida del Sol, hasta el final de la tarde con su puesta, el girasol, no deja de mirar al luminoso astro. Por tal comportamiento le viene su nombre, y su entrada en la mitología.

Representación del Sol en la Tierra, hijos del astro, que sólo descansan en su vigilancia, cuando la Luna inicia su recorrido, al tomar el relevo que el Sol dejó en su atardecer.

Su inflorescencia, oro da, su fruto el tiempo detiene. Jardín del agricultor, que en su labor, todos los días a su vergel va, para disfrutar de la estampa de sus flores, que a los rayos del Sol acogen.

Planta que sin miedo, su mirada no deja de vigilar, a un astro poderoso, que sin duda, sus rayos enviados, no pudieron despistar.

Aun faltan ocho meses, para su encanto poder disfrutar, pero no por ello, de su belleza me puedo olvidar.

23 de octubre de 2009

EL SOL Y SU AMOR

Fotografía: eclipse anular 3 de octubre de 2005

"Estrella luminosa, centro de nuestro sistema planetario"(1). Desde luego es estrella cuando quiere, pero siempre es luminoso.

La distancia media del Sol a la Luna es de media aproximadamente 150.000.000 kilómetros, pero eso no impide la más antigua historia de amor de la naturaleza, el Sol y la Luna. Entre sus alegrías y sus enfados, la Tierra acoge sus envíos.

El más poderoso, el Sol, nos dá de regalo su energía, vital para la fotosíntesis en las plantas, necesaria para el organismo humano, imprescindible para el desarrollo de la vida, y limpia para la energía solar. Su fuerza, divide el año en cuatro etapas según los equinoccios y solsticios, días y noches marcadas por fenómenos sólo descifrados por los mayas. Su enfado provoca graves daños por su radiación y viento solar, influye en las mareas y sus envites, no hay quien lo mire de frente sin protección, sin duda sus quemaduras pueden ser letales. Necesario y dañino.

Su amor eterno, la Luna, nos conquista si la admiramos, no hay nada más bonito en la noche que su presencia. Su luz, reflejo de su amor, es señal de relajación, misterio y belleza. Ella no quiere tantos días, por eso regula el devenir de los meses, y su poder es menos intenso pero más constante en el calendario. El cambio de Luna, trae consigo, cambios climáticos y hormonales.

Según la tradición maya, dos hermanos entraron en el inframundo, y vencieron a los señores del infierno. Se convirtieron en Sol y Luna.

Su amor es eterno de hermanos, su distancia el pago de tan maravilloso premio, aunque en ocasiones, disfrutan de un instante en la eternidad para ellos, los eclipses.

El Sol es 400 veces más grande que la Luna pero también está 400 veces más lejos, de ahí que en los eclipses parezcan tener el mismo tamaño para un observador situado en la Tierra. Supongo que de ahí la expresión "me quedé eclipsado", pues es el momento de encuentro esperado durante años.

Sol y Luna, amor y odio, pero necesario para la naturaleza, necesario para la vida.


Nota:
(1) Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española.

9 de octubre de 2009

PUESTA DE SOL


¿Que tiene la puesta de sol, que es capaz de detener la actividad de todo aquel, que de su hermosura se quede impregnado?, ¿Que tiene ese cambio de guardia, en el palacio de los seres vivos, que con su traje amarillo, deja paso al vestido de gala blanco de la luna?

Un momento, un instante, al menos cinco minutos, para dejarnos parados e inmóvil como los árboles. Enraizados en el suelo, en nuestro lugar preferido para despedirnos del sol. No es sólo un fenómeno que se repite todos los días, aunque es un hecho que muy pocas veces presenciamos.

¿Cuanto daría una persona con pérdida de visión, de ver una sóla puesta de sol?, ¿Cuánto daría yo por tener a mi lado, a mi abuelo en la puesta de sol de esta noche?

Ese instante, regula el final del día para unos seres vivos, y el principio para otros. Poco a poco las nubes se vuelven grises. En ese mismo momento, al inicio de la octava noche después de la luna llena de agosto, en los arrecifes de coral, comienza el espectáculo más bello conocido en las aguas cristalinas del Mar Caribe, el desove marino coralino.

Justo en esos cinco minutos, todo lo que rodea a la puesta de sol, reduce la intensidad, en esos instantes, el tiempo parece transcurrir más lento. El sonido se pierde en la lejanía, la luz parece agotarse, las nubes quieren ocultarse, el cielo se hace más cercano, los pájaros dejaron de volar, la marea pierde sus olas, y el viento se toma un respiro.

La tranquilidad de esos cinco minutos, llena de fuerza mi ser, olvida mis malos momentos, y emerge en mi interior una energía, que con fluidez va llenando mi cuerpo. Poco a poco, voy volviendo a la conciencia plena, y la noche llega de gala, con su invitada más hermosa, la luna llena.