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24 de marzo de 2012

LOS ÁRBOLES DORMIDOS DE VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS

Abril 2007
Marzo 2012
Marzo 2012
Marzo 2012

Los árboles dormidos de Villanueva del Río y Minas, siguen en su estado de tranquilidad y reposo. Parece que el tiempo no ha pasado por ellos, aunque cinco años después no me diese cuenta, faltaba uno en su escalada. Uno de ellos pereció en el ascenso a la vía, y sin razones visibles quedaría falto de recursos.
En ese talud o terraplén creado para el paso del ferrocarril que comunica con la Sierra Norte de Sevilla, se establecieron cuatro pinos, en un entorno donde es común su presencia.

En un principio pensé que su desorientación o pérdida de la verticalidad estaba ocasionada por el tendido eléctrico. Esta idea me parecía demasiado irreal, pero ¿qué explicación podía existir en este crecimiento anormal?. Parece que si hay una explicación razonable.

Quizás, según opinión de dos biólog@s, “se trata de un caso exagerado de reptación o creek. Es un tipo de movimiento de vertiente en el que la capa superficial del suelo va desplazándose poco a poco por la gravedad y las sucesivas congelaciones y descongelaciones del terreno en dominios periglaciares, o bien en periodos secos-húmedos, actuando el agua y el barro como lubricante. El árbol al ir inclinándose poco a poco intenta recuperar la verticalidad y por eso se va curvando.”

27 de febrero de 2012

ANDALUCÍA, TIERRA SOÑADA POR MÍ.

Andalucía, tierra soñada por mí.
Si muero lejos de tí,
que mi sueño regrese aquí.
Andalucía, en tu seno vivir,
en tus manos trabajar,
y en tu gente dignidad.
Andalucía, sol de luz,
luna de esperanza,
alegría de vivir, es andaluz.

En homenaje a la Comunidad Autónoma de Andalucía.

8 de febrero de 2010

PARQUE NATURAL BAHÍA DE CÁDIZ

Playa de la Victoria
Mapa del Parque Natural
Antiguo cauce del río Iro
Viejas compuertas de las salinas
Cádiz
Carnaval
Playa de la Barrosa

Con una extensión de 10.522 has., el Parque Natural Bahía de Cádiz, se extiende por los términos municipales de San Fernando, Chiclana de la Frontera, Puerto Real, Puerto de Santa María y Cádiz. Su clima mediterráneo y la alteración de sus marismas, en su mayoría convertidas en salinas, hacen que se presente un ecosistema muy especial.

La gran circulación de aguas marinas hacia el interior, llevó en la Edad Media, a la aparición en este humedal de las primeras salinas, tal como se conocen hoy. El aprovechamiento del agua de mar, a través de las mareas, que en pleamar la llevaban tierra adentro por el cauce de los caños, llevó a transformar el proceso de obtención de sal.

Hace 3.000 años, ya se establecieron poblaciones en la Bahía de Cádiz. Fenicios y romanos, obtenían sal en sus costas, mediante sencillos procedimientos. Tras rellenar cántaros con agua de mar, se dejaba hervir para obtener sal cristalizada. Muy necesaria para la conservación de los alimentos en los viajes, la sal de Cádiz, desde siempre ha sido muy apreciada en el comercio. Destacar Baelo Claudia (Bolonia), donde su pesca, salazón y “salsa garum”, fueron de gran importancia en época del imperio romano.

Recobró vital actividad a finales de la Edad Media, cuando se instalaron en la Bahía, las primeras salinas artesanales de gran producción. Gracias a la pleamar, se consiguió llevar agua de mar a embalses y canales construidos, y que se comunicaban por los caños con el mar. La cristalización de la sal, se veía favorecida por los cálidos vientos de levante y la gran insolación.

Se remodeló por completo el paisaje de la Bahía. Numerosos canales creaban nuevos espacios y ecosistemas en la naturaleza. Diferentes zonas de concentración de sales, originaban zonas aptas de reproducción de aves, así como nueva vegetación. El primer impacto sería la desaparición de pinares que aun quedaban, tras la explotación por otros sectores. La alteración del suelo, provocó concentración de sales en los muros, de ahí que las especies vegetales colonizaran las salinas.

Las aves encontraron refugio en las explotaciones. Muy pocos mamíferos podían entrar en estas zonas, y ahora la gaviota pasaría a ser el gran depredador de las aves de marismas. Asimismo, la gran diferencia en la concentración de sales de las aguas de las salinas, crearon ecosistemas muy específicos, lo que originó el asentamiento de nuevas especies.

Con la entrada de agua de mar, también llegaban a los estanques (esteros), gran cantidad de peces, moluscos y crustáceos, alimentos de fácil obtención para las aves refugiadas en las salinas.
En las zonas litorales fangosas son abundantes las cañaíllas, verdigones, almejas, camarones y cangrejos, también presentes en las salinas donde además se capturan los llamados "pescados de estero": lenguados, lubinas, doradas, lisas y anguilas.

Numerosas aves tienen su casa en el parque, flamenco, cigüeñuela, vuelvepiedras, somormujo, garza real, garceta común, archibebe claro, archibebe común , espátula, águila pescadora, silbón europeo, avoceta, ostrero, charrán patinegro, charrancito, pagaza piquirroja, chorlito gris, chorlitejo patinegro, chorlitejo grande, correlimos zarapitín, correlimos común, correlimos tridáctilo, zarapito trinador, aguja colinegra, zarapito real, aguja colipinta, cormorán grande, gaviota sombría, gaviota patiamarilla, gaviota de audouin, gaviota reidora, gaviota cabecinegra y gaviota picofina. Para su identificación existe un mapa-guía ornitológico del Parque Natural Bahía de Cádiz, publicado por la Consejería de Medio Ambiente, y que puede ser recogido en el Centro de Recursos Ambientales “Salinas de Chiclana” (Chiclana). La proximidad con el Parque Nacional de Doñana, es beneficioso para esta gran diversidad.

Su flora debe adaptarse a terrenos con gran cantidad de sal, de ahí que destaquen almajo salado, azucena de mar, barrón, cardo marino, carrizo, castañuela, coscoja, espadaña, lentisco, pino piñonero, retama, sabina, sapina y seda de mar ancha.

Conejo, nutria y ratón común entre los mamíferos, y camaleón común, culebra bastarda, lagarto ocelado entre los reptiles.

Hoy día, el descenso en el consumo de la sal, efecto que empezó al aparecer el frigorífico, hizo desaparecer numerosas salinas artesanales en el Parque. Las explotaciones se abandonaron, aunque algunas de ellas se reconvirtieron para la extracción de sal con maquinaria. Esta reconversión generó una nueva actividad, criaderos de pescado de estero, donde los peces son “retenidos” en los estanques, y alimentados bien de forma natural o artificial. Todo ello, unido a la necesidad de expansión de los municipios que integran el Parque, da como resultado la visión actual de la Bahía.

La extracción de sal, la pesca de bajura y el marisqueo fueron el gran motor de la economía de la zona, hoy día hay que unir el turismo, favorecido por su clima y la gran belleza de sus playas, más en estos días por su Carnaval.

CENTRO DE RECURSOS AMBIENTALES “SALINAS DE CHICLANA”
http://www.salinasdechiclana.com/

DIPUTACIÓN DE CÁDIZ, PARQUE NATURAL DE LA BAHÍA DE CÁDIZ
http://www.cadizturismo.com/esp/parquesnaturales/pn-bahia-cadiz.php
LOS VIAJES DE MI VIDA

15 de enero de 2010

PARQUE NATURAL SIERRA DE ARACENA Y PICOS DE AROCHE, HUELVA

Jabuguillo
Ntra. Sra. de los Ángeles, Alajar
Peña de Arias Montano
Jabuguillo
Fuenteheridos
Fuenteheridos
Fuenteheridos
Jabuguillo
Aracena

Alajar

En Cádiz y Málaga, Sierra de Grazalema y Serranía de Ronda; en Granada La Alpujarra; en Sevilla Sierra Norte, son los pueblos y parques que hemos visitado en Naturalesante, hoy en Huelva, Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Alájar, Almonaster la Real, Aracena, Aroche, Arroyomolinos de León, Cala, Cañaveral de León, Castaño del Robledo, Corteconcepción, Cortegana, Cortelazor, Cumbres de Enmedio, Cumbres de San Bartolomé, Cumbres Mayores, Encinasola, Fuenteheridos, Galaroza, Higuera de la Sierra, Hinojales, Jabugo, Linares de la Sierra, La Nava, Los Marines, Puerto Moral, Rosal de la Frontera, Santa Ana la Real, Santa Olalla del Cala, Valdelarco y Zufre, 28 municipios que en su seno albergan las 186.827 hectáreas del Parque Natural.

Las aguas del río Múrtigas y la Rivera de Huelva, alimentan en su caminar a un inmenso parque, y en su filtración a la profundidad originaron cuevas de enorme valor, siendo la más conocida como la “Gruta de las Maravillas” en Aracena. Su vegetación dominada por encinas, alcornoques y quegijos, y matorral de coscojas, cornicabras y zarzaparrillas, que la humedad eleva, y sus helechos le pueblan. El lince, la nutria, el gato montés, el meloncillo, el turón, la garduña y la gineta, sus senderos en la tierra y el aire dominado por el águila culebrera, el águila real, el águila calzada, el buitre negro, el buitre leonado, el cernícalo primilla y la cigüeña negra.

En la sierra de Huelva, la brisa del Atlántico, llega a descansar, sus bosques umbríos de humedad, y helechos y musgos, que en cada paso puedes admirar, hacen de esta zona, un vergel en Andalucía. Al norte los mejores senderos, solitarios y acogedores, al sur el frío y sus bosques, al oeste de camino a Portugal y al este Sierra Morena, que en sus dehesas por Sevilla a Córdoba llega a descansar.

Sus pueblos con enorme arquitectura, de siglos pasados, la Iglesia fortaleza de Aracena, el castillo de Cortegana o la Peña de Arias Montano de Alajar, destacan como construcciones humanas, pero la naturaleza hizo algo en sus entrañas que no pudieron superar, “la Gruta de las Maravillas”.

Sus 28 pueblos necesitarían un mes para conocerlos, sus ríos 1 año para andarlos, sus 186.827 has. una vida para apreciarlas, y su legado la eternidad para conservarlas.

De Rosal de la Frontera a Zufre, de aquí a Santa Olalla del Cala, sigo al pueblo de mi pasado, Arroyo Molino de León, y llegaré a Encinasola. Dentro de mi ruta, si con mis manos pudiera abrigar, queda el pulmón serrano de Huelva, donde el sol ve crecer, el ibérico en sus dehesas, la luna ocultará el secreto de su sombra, y en la tierra mil senderos de vegetación quedarán para atravesar. El bosque de Huelva te invita a pasear.

MÁS INFORMACIÓN:

SIERRA DE ARACENA
http://www.sierradearacena.net/


10 de diciembre de 2009

PARQUE NATURAL SIERRA NORTE DE SEVILLA

Río Viar
Almadén de la Plata Cerro del Hierro
Sierra Norte, Cazalla de la Sierra
Finca El Berrocal, Almadén de la Plata
Sierra Norte, Constantina
Al norte de Sevilla, escoltada por piedras, las más jóvenes alcanzan ya los 250 millones de años, aparece privilegiada la Sierra Norte, que alberga en su interior al Parque Natural Sierra Norte de Sevilla, con una extensión de 177.484 has. y acogido por los municipios de Alanís, Almadén de la Plata, Cazalla de la Sierra, Constantina, Guadalcanal, Las Navas de la Concepción, El Pedroso, La Puebla de los Infantes, El Real de la Jara y San Nicolás del Puerto. Sus ríos Viar, Retortillo y Rivera de Huesna respiran su agua al Guadalquivir, aguas que desde paisajes suaves y en lomos, a veces escarpados, un día llegaban a la costa, pues se considera Constantina, como la antigua línea de mar de Sevilla, debido a los últimos descubrimientos de medusa fósiles con unos 500 millones de años de antigüedad.
Su cielo surcado por el águila imperial, el buitre negro, el mirlo acuático y la cigueña negra. Su tierra pisada por el ciervo, el venado, el jabalí, el zorro, la jineta, el turón, el tejón, el meloncillo, el gato montés y la nutria. La trucha en su único río en Sevilla, y la vegetación formada por quejigo, rebollo, roble melojo, encinas, alcornoques, aliso, fresno, chopo, olmo, avellano y más.
Sus entrañas albergan dólmenes, necrópolis romanas, cuevas y yacimientos arqueológicos, hacen de la Sierra Norte un complejo único de Andalucía.
La última aspiración, obtener la distinción de Geoparque, para integrarse en la red europea y, en la red mundial de la UNESCO.

Entre los requisitos, son cumplidos, lugar singular de importancia científica, estética y educacional, así como contar con una extensión suficiente para su desarrollo económico.
Cerro del Hierro, antigua explotación minera de hierro; el abuelo del parque, un tronco fósil con más de 295 millones de años; fósiles marinos visibles en rocas en Constantina; ríos de agua cristalina; ecosistemas naturales, y por supuesto sus paisajes geológicos de gran importancia, hacen de la Sierra Norte un lugar único de la naturaleza, de gran belleza y atracción .
En la actualidad, sólo dos parques geológicos hay en Andalucía, el Parque Natural de las Sierras Subbéticas y el Parque Geológico Cabo de Gata – Nijar.


INFORMACIÓN OBTENIDA DE:

JUNTA DE ANDALUCÍA:
http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/site/web/menuitem.a5664a214f73c3df81d8899661525ea0/?vgnextoid=396fc073a4335010VgnVCM1000000624e50aRCRD

PARQUES NATURALES DE ANDALUCÍA:
http://andalucianatural.com/

LA VEGA DE SEVILLA
http://www.redlocaldigital.info/sierranorte/La+Sierra+Norte+trabaja+para++obtener+la+distinción+de+Geoparque.asp

CENTRO DE VISITANTES CORTIJO EL BERROCAL (ALMADÉN DE LA PLATA)
http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/servtc5/ventana/mostrarFicha.do?idEquipamiento=19779

17 de noviembre de 2009

SIERRA DE GRAZALEMA II

Sierra de Grazalema, provincia de Málaga
Tajo de Ronda

Ronda
Fin de Sierra de Grazalema, provincia de Málaga

Setenil de las Bodegas

Declarado en 1975 reserva de la Biosfera por la Unesco, el Parque Natural de Grazalema, se sitúa entre las provincias de Cádiz y el norte de Málaga. En la entrada anterior dedicada a este parque, comentaba que tenía una extensión mayor de 50.000 has., y destacar que su cota máxima en la cumbre del Torreón (Cádiz) es de 1.654 m.

Quizás en la provincia de Málaga, la ruta por el parque consta de menor número de pueblos, pero no por ello se han de dejar de visitar. Hogar de bandoleros andaluces, su río Guadiaro, pone límites en el lado Este, y deja a Ronda, como único pueblo de la sierra al cruzarlo. En esta serranía se encuentran algunos de los puntos con mayor pluviometría de la península Ibérica, hecho que regaló al parque un árbol propiedad de esta sierra, el pinsapo (Avies Pinsapo Boissier), y su bosque el Pinsapar. Este abeto resistió en Andalucía, la retirada de las glaciaciones, es como un fósil viviente.

Además de flora autóctona, hay lugares de interés propios de esta zona. En la provincia de Málaga se encuentran las cuevas más grandes del Parque, en especial y más concretamente en Benaoján, se encuentra situada la Cueva de la Pileta, donde existen algunas de las pinturas del Paleolítico más importantes de España. Destacan otras como la Cueva del Gato y la Cueva del Hundidero, con impresionantes cursos de aguas cristalinas y frias en su interior. Zona de cuevas de gran profundidad, senderos entre rocas con mil formas, y aves que dominan los cielos, Grazalema aun guarda secretos, que sólo el visitante podrá descubrir.

Rutas de montaña, regatas, raids, escalada, rapel, tirolina, quad, descensos, espeleología, rutas a caballo, y mi deporte favorito, ciclismo, tanto en senderos, como en carreteras asfaltadas. El puerto más conocido por los ciclistas, el Puerto de las Palomas (1.360 m), situado en la provincia de Cádiz. Todas las actividades del Parque, en un entorno sin fin para la recreación de la vista, por su naturaleza virgen, y sus paisajes.

Ladera de Cortes de la Frontera, que en la plaza llegaste a soñar, que terminaba la sierra, cuando en verdad, a tus espaldas no te la podías imaginar. En Jimera de Líbar, los cielos no parecen terminar, su recorrido nos lleva a Benaoján, agua de la montaña, y hacía la roca moldeada suspiran, arcos de tus calles que recuerdan sus cuevas. En Montejaque los senderos hacía las casas primitivas nos llevan sin cesar, cerros que vigilan al pueblo blanco, y volviendo a Benaoján, a Ronda quiero llegar.

El Tajo de Ronda, al cruzarlo andando, el suspiro me hace aflorar, esa pared vertical, que el puente quiere imitar, y hacia un lado, hendido entre la sierra, y al otro no parece igual, un valle se abre, y la mirada me hace dudar.

Aunque de la Sierra de Grazalema, por Ronda la dejo, no me puedo ir, sin antes parar en Setenil de las Bodegas, ver su cumbre que arropando a las casas está. Pasar por un techo de la sierra, que en sus entrañas, a sus vecinos le da tranquilidad.


BLOG DE LA SERRANÍA DE RONDA
http://www.laserranianatural.com/


ACTIVIDADES DEL PARQUE DE GRAZALEMA
http://www.horizonaventura.com/


14 de noviembre de 2009

AGUA DE MAR

Playa de Matalascañas a Mazagón, agosto 2008

En verano, nuestras costas parecen no descansar. Senderos de entradas a sus aguas, miles de vidas que a la playa se van a descubrir su cuerpo para que los rayos del sol, su piel pueda dorar. Agotada la arena, de tanta presión, sólo algo de respiro en la noche, que su mar le deja pasar.

Aun en verano, hay kilómetros de playas vírgenes en nuestro litoral, el más conocido, el que tiene el placer de mojar a nuestro mejor parque natural, Doñana. En su final, y entre Matalascañas y Mazagón, 20 kilómetros de playa natural, sin casas, sin construcciones, en su estado primitivo, en su mejor traje, se presenta una ruta que parece ser de otro lugar. Sólo hay accesos por zonas concretas, pero dentro de esos 20 km., en unos 12 de ellos, no se puede acceder, de no ser que se haga por la misma playa, ya estás dentro del Parque Dunar. Incluso en verano, es difícil de cruzarse con otra persona, pero sin duda, si lo consigues, será un pescador o un ciclista.

Comenzando en Mazagón, justo por la línea de mar, puedes ir con tu bici, a Matalascañas visitar, y verás el infinito mar azul, y las dunas su viento frenar. De la torre del Loro, a la torre de la Higuera, una playa virgen te espera. Dentro de sus aguas, pequeños peces te acompañarán. Al regresar a Mazagón por la ruta junto a la carretera, especial para ciclistas puedes tomar.

En invierno, más que nunca de la playa me gusta disfrutar. Su tranquilidad, su aroma y su aire, que me hace recuperar, del cansancio de los días, y del ruido de la ciudad.

El tiempo se detiene, no llevo ni reloj, su olor me embriaga. Dicen que el agua de mar, transportada por el aire en forma de minúsculas gotas, posee propiedades que al ser inhalado, da tranquilidad en el sistema nervioso y estimula la acción de las defensas del organismo. El viento moldea nuestra piel masajeándola, y la humedad ambiental en la playa hace bajar nuestra tensión arterial. Sin duda es una dosis de mejora en nuestro sistema respiratorio y un tratamiento natural de alergías, asmas, bronquitis, resfriados y faringitis.

Agua de mar, brisa que tus manos, gotas de agua nos hacen llegar, más cerca de ti quisiera vivir. Verte en cada amenecer, y pasear en el atardecer, llenarme mis pies de arena, y mis manos de sal. En la distancia tus barquitos observar, y las olas que mis ojos contando van. Por la noche solo escuchar tu fuerza y por el día la vida que a tu alrededor, cada día nos das.


PARQUE DUNAR, MATALASCAÑAS (HUELVA)



6 de noviembre de 2009

SIERRA DE GRAZALEMA I

Sierra de Grazalema, provincia de Cádiz


Jardín Botánico en El Bosque, Pinsapo

Villaluenga del Rosario

Grazalema

Zahara de la Sierra, Ruta del Puerto de las Palomas

Abierto a sus visitantes, acogedor a sus invitados, y vigilante de sus frutos, aparece el Parque Natural de Sierra de Grazalema. Con una extensión de más de 50.000 has. en las provincias de Cádiz y Málaga, necesitaríamos una vida para conocerlo, y cien para enterderlo. Pero es rápida su integración, pues sin duda es un espectáculo sus paisajes, sus pueblos, sus fiestas y sus gentes.

Rocas moldeadas por los años, valles encajados, cornisas, cuevas abiertas al visitante, aguas en sus ríos, aves, pueblos encantados, arqueología y por suspuesto, el pinsapar.

La ruta que propongo transcurre por la provincia de Cádiz, más adelante, comentaré aquella que visité en la de Málaga.

De entre todos los pueblos para empezar, El Bosque, que nos llena de emociones, en este rincón del mundo privilegiado, custodio del Pinsapo, que maravilla con solo su nombre. En su Jardín Botánico, descubrimos en unos metros el paisaje que nuestra vista no puede alcanzar. Sus calles empedradas y ascendentes, nos marcan el sello de los pueblos blancos. Aunque antes de llegar a él, un alto en Prado del Rey, para entender la progresión hacía la sierra.

Úbrique se presenta escoltada por la sierra, artesanía en sus manos que moldean la piel, igual que el viento y el agua, esculpieron en la roca su serranía. Parten caminos al noreste que llevan a Benaocaz, inicio del corredor entre las rocas, que llega a Villaluenga del Rosario, mi pueblo soñado. Casas blancas de mil encantos, calles de piedras que en su sueño conducen el agua. Arropada por la ladera, donde las cuevas absorven la oscuridad, y estancia tranquila, que en la Fonda de Ana Mari, detuvo la edad. De aquí, nuestro caminar a Grazalema llegar. Pueblo que al parque nombre da, y no es por suerte, es por su belleza, que en una sóla vista no puedes admirar. Si la ruta de Grazalema a Zahara de la Sierra, no te llega a un momento a parar, jamás en la Tierra, algo más espectacular verás. Nunca pensé en esa fotografía, más bien sacada de mi ilusión, que de la realidad. El arco iris, flanqueando las aguas, y las montañas besando las nubes, y yo con ellas. Zahara de la Sierra, su vista no tiene fin, sus paisajes infinitos y el abrazo con Grazalema, que el apellido le dió. Por Algodonales llegamos a los límites, pueblo que me recuerda a campos blancos de algodón, pero sin duda, su algodón es su sierra y sus casas. El Gastor, guardián del lado Sur, y de su reserva. Benamahoma, escondida, pero sus fiestas sin igual, para llegar a El Bosque y descansar.

Cuando de regreso por el Norte quiero volver, no me puedo ir antes sin volver a mirar atrás y ver esa Sierra de Grazalema, que en los años nunca dejó de proteger a su Pinsapal, sus buitres y sus gentes, y por ello en Arcos de la Frontera, y en su balcón, allí me dejo mi señal, que quiero volver a visitar.


20 de octubre de 2009

LA ALPUJARRA ALTA






Pueblos, donde el agua corre por sus calles, donde el aire silba en cada esquina. Salpicadas las paredes de elegantes flores en sus macetas. Tranquilidad eterna en el sonido de sus gentes. La cortesía preside sus días, y el estrés aún queda fuera de las fronteras, porque la naturaleza no quiere incluirlo en su diccionario.

Los automóviles, no entran en sus calles, estrechas y blancas, donde sólo llega aguas cristalinas de su Sierra Nevada. El paso de cabras por su plaza, en algunos patios aun muguen las vacas, y el asno solitario, en sus angarillas lleva cosecha y vino.

El trabajo en la tierra encontró su lugar perfecto, huertos juntos a pequeños arroyos, en privilegiados rincones de la naturaleza. Rodeados de helechos, pinos, moreras, higueras y castaños.

Sueños de pueblos verdes, Capileira, Bubión y Pampaneira. Mecina, Mecinilla, y Fondales, escondidas sus calles. Ferreirola avanzó hasta los límites. Pitres se une al mar, Capilerilla anclada en el pasado. Pórtugos da su fuente agria. Atalbéitar quietud en sus rincones y Busquístar, vigilante de las aguas del Trévelez.

La Alpujarra, paró el tiempo, y la naturaleza la acogió, como fiel compañera, fortificada por la sierra y, llena de vida por su agua.